Cuando pensé que estábamos más unidos, parecía que muchos publicaban por estar en la tendencia.
Muchos usuarios de redes sociales se mostraron solidarizados por el terremoto que impactó a México el martes 19 de septiembre del año en curso, podría jurar que mis cuentas de twitter, facebook e instagram estaban invadidas de mensajes de miedo, sorpresa, así como de fuerza, solidaridad pero sobre todo de ayuda.
Algunas personas que tengo como "amigos" o que sigo, se dirigieron a zonas afectadas, desconozco si realmente fueron ayudar o sólo se aparecieron para tomarse una foto y publicarla, suena feo pero como muchos lo hacen en el gym, en realidad procuré no involucrarme en las situaciones, porque había prioridades, y porque en ese momento pensaba que todos estábamos unidos para levantar a nuestro país.
Las horas pasaron, los muertos aumentaron así como los edificios colapsados, pero no todo fue para mal, porque la esperanza vino de la mano con grandes heroes como el señor que regaló tamales o los que ofrecieron tacos al pastor, algunos otros de cuatro patas como la perrita Frida, en fin, creo que todos los que intervinieron de cualquier manera con la intención de ayudar merecen ese reconocimiento.
Me di cuenta de que mientras más pasaban las horas y salían informes de más desaparecidos, o de perritos sin encontrar a sus dueños, publicaciones sobre nuevos centros de acopio o de albergues, hubo personas que dejaron de darle importancia, que dejaron de comentar, de publicar o de compartir información necesaria, y entiendo que para algo fue para bien, porque había demasiada información falsa y sólo generaba más terror social, pero de fuentes verídicas, de testimonios o de primera mano, aun teniendo la oportunidad de darle clic y compartir, parece que para muchos el tema del terremoto era sinónimo de spam.
Tal vez tu si tienes casa, comida, los mismos servicios, a tu familia y vida, pero esta vez no se trataba solo de ti, esta ocasión son miles los damnificados que la están pasando mal, y que a ellos no les ayuda los RT, ni el número de compartidas, pero si mantener vigente la situación que están viviendo porque tal vez no seas tú quien done, pero puede que al continuar hablando del tema, alguien se toque el corazón, el bolsillo y lleve una lata de atún, medicina o una cobija de princesas para que algún infante se cobije y no sienta miedo.
No se trata sólo de que pongas un marco de México, de un estado sentimental, de un RT, ni de que des todo el dinero de tu cochinito, al contrario, puede que no dones nada, pero quizás si te comprometes puede que le salves hasta la vida a alguien. Se trata de ser solidario en todos los sentidos, porque la indiferencia es la piedra más pesada en el terremoto.
